Bruselas empieza a perder la paciencia con Pedro Sánchez. La Comisión de Ursula von der Leyen ha hecho suyas las peticiones de Juan Jesús Vivas, que durante su visita esta semana a la capital comunitaria alertó de que Ceuta es una "olla a presión" a punto de estallar, y las convierte ahora en presión sobre Moncloa para que acelere la devolución a Marruecos de quienes todavía permanecen en la ciudad tras el asalto migratorio del 30 y 31 de julio. El último balance del Gobierno contabiliza 4.516 retornos voluntarios y 278 expulsiones. Pero todavía podrían quedar hasta 10.000 personas. Incluso Human Rights Watch denuncia que España debería haber completado ya el procedimiento de triaje, que apenas acaba de arrancar.
Hasta tres comisarios distintos han lanzado la misma advertencia al aprobar la ayuda de emergencia de 115 millones para Ceuta, lo que refleja la desconfianza que sigue imperando en la UE sobre la gestión migratoria de Sánchez. "Nuestro mensaje sigue siendo claro: estamos comprometidos a luchar contra la migración ilegal y garantizar el rápido retorno de quienes permanecen ilegalmente en Ceuta", reclama la vicepresidenta Henna Virkkunen. "La prioridad son los retornos, incluidos los de menores", dice la comisaria para el Mediterráneo, Dubranka Šuica. "Nuestra prioridad sigue siendo clara: quienes no tengan derecho a permanecer deben ser devueltos", insiste el responsable de Migración, Magnus Brunner.
En lo que no ha tenido éxito hasta ahora el presidente de Ceuta es en su petición de una "respuesta contundente" de la UE contra Rabat, al que acusa de estar detrás del ataque migratorio. Tras verse con él, la comisaria Šuica apostó por "reforzar la cooperación con nuestros socios mediterráneos, incluido Marruecos". El ministro José Manuel Albares, en una visita a Bruselas que parecía contraprogramar a Vivas, sostuvo que ni la Comisión ni Frontex detectaron tampoco la avalancha. La primera prueba de fuego de si la UE está dispuesta a endurecer su posición hacia Rabat llegará el próximo jueves, cuando la Eurocámara vote su resolución sobre Ceuta.
La ciudad autónoma ocupará también un lugar destacado en el tradicional discurso sobre el estado de la Unión que Von der Leyen pronunciará el miércoles. La presidenta de la Comisión prevé desarrollar en Estrasburgo el plan de cinco puntos que avanzó en su carta a Sánchez este verano, con dos prioridades: acelerar las deportaciones y establecer sistemas de alerta temprana para evitar otra crisis como la de julio. La alemana anunciará además una ley para prohibir el acceso de los menores a las redes sociales y nuevas medidas para reforzar la resiliencia frente al cambio climático, después de un verano marcado por las olas de calor y los incendios. (Juan Sanhermelando )